Qué
tiene la Zarzamora, que a todas horas llora que llora por los rincoooneeeees.
Ella que siempre reía y presumía de que rompía los corazsssooooones…
¡¡Pues está claro!! Que no
había probado uno de estos. Y… ¿Por qué?? Probablemente porque no sabía cómo se
llamaban… el caso es que… ¡¡Yo tampoco!! Me compré esta bandeja el otro día en
una tienda muy chic que hay en
el Ensanche de Vallecas.