¿Es un yogur? ¿Es una
mousse? ¿Es una crema? Nooooooo. Sinceramente no sé lo que es pero… ¡Qué me
gustan las cosas simples y que funcionan!
En tan solo unos minutos
tenemos un postre rico, rico, rico como diría Arguiñano y “easy peasy lemon
squeezy” como diría yo misma con mi carisma. Os dejo la receta en forma de
poema. A ver qué tal os suena:
